domingo, 26 de abril de 2009


Los amores juveniles son así. Obsesivos, absolutos: a todo o nada. Lo doloroso es que definitivamente así se quede uno: siendo una maldita obsesiva. Supuse que tenía que superarlo pero nada parecía cambiar.

Me encuentro haciendo cosas que nunca se me hubieran cruzado por la cabeza. Me miento, me engaño y creo mis personajes.

El papel es prudente. El papel no te es infiel, no te caga, te deja ser.No te pone cara de circunstancia aunque le estés contando que tenés morbo con las ratas egipcias o que te excita ver cómo los murciélagos duermen en el taparollo de tu ventana.Quizá por eso no tenía amigas,porque mientras las otras chicas se contaban sus historias entre ellas, yo reproducía la mía, con exactitud en mi cuaderno; y mientras la memoria de un ser humano puede fallar,las letras impresas son imborrables.Supongo que por eso siempre me aislé y nunca tuve la necesidad de comunicarme, porque ya lo estaba haciendo de otro modo.Escribir era también comunicar,aunque mis escritos siempre terminaban escondidos y sin participarle al mundo mi dolor, mi felicidad o mi desconformidad.

Arrre :$ ajajaj qe estupidas qe somos Rosario :P
te aaaaamo!

lunes, 20 de abril de 2009





¿Por qué tantas mujeres se obsesionan con hombres adictos al trabajo, al alcohol, a otras mujeres, a la televisión, a un deporte, a las drogas?, ¿por qué se sienten atraídas por hombres inmaduros, incapaces de satisfacer sus necesidades emocionales?, ¿por qué les cuesta tanto poner fin a una relación problemática?




D e s c o n t r o l